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miércoles, 26 de diciembre de 2012

¡Voy a vivir 300 años!




Por Roberto F. Campos

 Pese al agobio que caracteriza al hombre moderno hoy muchas voces apuntan a la búsqueda de una longevidad, sobre todo capaz de exhibir determinada calidad de vida, ancianidad lúcida y activa, que corone cualquier biografía.
   En una oportunidad, el doctor Eugenio Selman, fundador y presidente del Club de los 120 años en Cuba, confesó a este periodista que pese a su criterio, bautizo de ese grupo de personas, el ser humano podría vivir 300 años.
   Eugenio Selman-Housein Abdo (Matanzas, Cuba, 1930), no es un iluso o autor de ciencia ficción, lleva una larga trayectoria que incluye ser Doctor Honoris Causa en Ciencias Biológicas de la Universidad de Oriente, y Profesor de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas Especialista de 2do Grado de Cirugía.
   Aunque sus opiniones pueden sorprender a muchos, y hasta generar una sonrisa burlesca, se trata mas bien de una filosofía, alegoría o estrategia, que ponga en la mira de las personas sus potencialidades mas saludables.
   Al margen de cualquier interpretación de esas palabras, en su Club aparecen muchas personas veteranas, que mediante su forma de vida atestiguan la posibilidad del ser humano de llegar a cotas insospechadas en el futuro.
   Algunos informes mundiales certifican estas prevalecías de los humanos, pues a inicios de diciembre de 2012 murió la persona considerada en ese momento la mas anciana del orbe, la estadounidense Besse Cooper, título que ahora detenta Dina Manfredini con 115 años, nacida el 4 de abril de 1897.
   La lista no es corta; en materia masculina el récord de vida en estos momentos lo lleva el japonés de 115 años Jiroemon Kumura. Pero ambos están lejos de la marca de la francesa Jeanne Calment (1875-1997) quien vivió 122 años y 164 días.
   Entonces, ¿Cuánto podrá vivir el ser humano?, ¿qué calidad puede presentar el terrícola en una etapa tan avanzada de su decursar?.

UN HUMANO MAS VIEJO Y MAS ACTIVO

   Elementos como la obesidad, el tabaco, el alcohol, las drogas y desfavorables hábitos de vida, falta de movimiento y ejercicios, tanto para la mente como el cuerpo, condimentan los problemas que dan al traste con la vida.
   La mayoría de los expertos coinciden en la posibilidad de que la tecnología y los nuevos descubrimientos de la ciencia puedan aportar en el futuro elementos concretos para prolongar la existencia, de la mejor manera posible.
   Algunos informes médicos, señalan que los humanos son los mamíferos con más vida, pueden llegar a un máximo de 120 años, aunque los países mas ricos establecen un promedio que en unos casos sobrepasa solo los 70 años y en otros los 80, con diferencias a favor de las mujeres.
   Un accidente o estilo de vida auto-destructivo pueden acabar de repente con un ser humano, independientemente de sus genes.
   El mundo industrializado cambió los parámetros de manera dramática desde los 50 como tope hasta la esperanza mas larga de vida, en las mujeres japonesas de hoy, los 83 años.
   Ese aumento de la esperanza de vida lo logran las niponas a través de métodos tradicionales en cuanto a tres elementos básicos: alimentación, higiene y medicina. Comentan entendidos que los animales carecen de la oportunidad de envejecer, pues los más débiles son presa de sus enemigos.
   En 2001, por ejemplo, las tres cuartas partes de las personas con más de 60 años vivían en los países en vías de desarrollo, una evidente contradicción.
   Envejecemos como parte de un proceso natural, esa selección nos debilita desde el mismo inicio de nuestras vidas.
   En España existen mas de 10 mil personas que superan los 100 años, en 45 millones de habitantes, lo que no representa ni el 0,025 por ciento de la población total, de lo que se puede intuir, junto con otros datos, que el cuerpo no está capacitado para esa longevidad, por lo menos ahora.    
   Los científicos están divididos, unos opinan que el envejecimiento del cuerpo es debido al de las células, irreversible; otros propugnan el predominio de los genes, controlables.
   El biólogo estadounidense Leonard Hayflick, no considera el envejecimiento una enfermedad, estima que curado el cáncer y los padecimientos cardiovasculares el hombre ganaría 15 años de vida. Tal situación no depende de los genes, sino de la degeneración celular, los órganos y los procesos metabólicos.
   Por su parte, el jefe de la División de Enfermedades Renales e Hipertensión de la Universidad de Colorado, Estados Unidos, Doctor Richard Jonson, descubrió que al modificar los genes de un gusano en laboratorio, este puede vivir menos tiempo; todo depende por tanto de ajustes genéticos.
   Uno por un camino, otros por otro, concluyen que el ser humano podría tener 120 años como esperanza de vida; modificando sus genes o aprendiendo a proteger las células y que estas no se gasten con tanta rapidez.
   Un estudio de la Universidad de Chicago hace una década predijo los 85 años como media de esperanza de vida. Con datos de Japón, Estados Unidos y Francia se reafirma estar muy lejos del siglo como esperanza de vida.
   Mediante cálculos científicos de 0 a 99 años, la mortalidad disminuyó 1,5 por ciento anual en Francia, 1,2 en Japón y solo 0,4 en Estados Unidos, por lo que después de 2040 para Francia y Japón se puede superar los 85 años de esperanza de vida y 2100 para los Estados Unidos.
   Pero hay detalles de la ciencia que pueden aportar esperanza, como es el caso de la nanotecnología, que permita en breve repuestos corporales duraderos.
   Se trata de pequeños sensores, microordenadores, aparatos tan minúsculos que puedan implantarse y ser factibles a control para cuidar la salud, con tratamientos automáticos, para sustituir los engorrosos chequeos médicos.
   En la actualidad comienza la creación de repuestos corporales, como una cadera de aleación de metal con durabilidad de 100 años, que permita aguantar 100 millones de pasos, los que alguien de 50 caminaría hasta cumplir los 100.
   Algunos científicos señalan la responsabilidad de la enzima telomerasa, capaz de evitar que los telómeros pierdan tamaño, especie de fuente de juventud para las células.
   Estudiosos del Albert Einstein Collage of Medicine de Nueva York notaron en la mayoría de quienes sobrepasan los 100 años una mutación genética que les mantiene elevado el colesterol HDL (también llamado colesterol bueno).
    Para el doctor Aubrey De Grey, la primera persona que vivirá 150 años ya nació y quien llegará a los mil años vendrá al mundo en 20.
   Aubrey David Nicholas Jasper de Grey, nacido en 1963 en Londres, es gerontólogo biomédico inglés educado en la Universidad de Cambridge, conocido por obras como La teoría del envejecimiento de los radicales libres mitocondriales.
   Otros científicos consideran los criterios de Aubrey de Grey como míticos,  más cercanos a la Biblia, donde próceres vivieron 900 años, como Matusalén.
   Este médico fundó un instituto en California que investiga la longevidad humana y cree que en vida logrará ver las herramientas necesarias para la “cura” del envejecimiento, con desaparición de enfermedades originadas con la vida y de esa manera extender la existencia de manera indefinida.
   Tal extensión, está al alcance de las medusas turrotopsis nutrícula, dice. Para el científico, en los próximos 25 años estará listo el control médico de todos los padecimientos causados por infecciones.
   En su filosofía, el futuro traerá al ser humano ir al médico solo para mantenimiento, terapia genética, de células madre y estimulación inmunológica; hablaríamos de geriatría preventiva.
   Las estadísticas añaden que para 2030 existirá más de un millón de personas por encima de los 100 años, cuando en Japón actualmente existen 44 mil personas con esa condición.
   Vivir mas con mejor salud, es creencia de estos científicos, quienes aprecian existir con 300 años en estado favorable de la mente y el cuerpo, aunque añaden la necesidad de una naturaleza saludable, mejor de la que la conocemos.
rfc/


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