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viernes, 16 de octubre de 2009

El Gato Tuerto de La Habana llega a 50 años






Por Roberto F. Campos

. Relevante eje del turismo y la cultura cubanas, el Gato Tuerto, reunió en sus cinco décadas a las mejores voces, artistas plásticos y poetas de cada momento y ahora celebrará su cumpleaños durante un año completo.

Todo un año de celebraciones a partir de hoy justificará la relevancia del Gato Tuerto, un bohemio bar habanero que el próximo 31 de agosto cumplirá sus 50 años cargado de anécdotas y musicalidad.
Este establecimiento, muy demandado por los turistas extranjeros, (en las calles O entre 17 y 19, en el barrio del Vedado) constituye el resguardo, por decirlo de alguna manera, de un estilo de recreación que une a lo mejor de la canción cubana con la poesía y la pintura.
Tal es así, que Julio Acanda, un presentador de la televisión encargado de promover la efemérides, comentó que en sus inicios la vajilla del lugar estaba totalmente confeccionada por la pintora Amelia Peláez (1896-1968), una de las más significativas de su tipo y de su época.
Este lugar de dos pisos y un portalón de entrada, tuvo como visitantes asiduos al dramaturgo Virgilio Piñera, al poeta nacional Nicolás Guillen, y sobre todo a muchos cantantes de bolero y filing como Moraima Secada, Elena Burke o la visita de pintores como Wilfredo Lam, muchos ya fallecidos, o la excéntrica musical Juana Bacallao, que aun actúa en el lugar.
El gerente del café concert, José Miguel Pumarada, recuerda que su local incluye restaurante en el piso superior y bar de conciertos en la planta baja, y cierra sus puertas al amanecer, sitio ideal para pasarla bien.
Ahora incluso tienen en sus proyectos ofrecer desayuno los viernes, para los trasnochadores que lleguen hasta esa hora. Pero, no se trata de un lugar solo para beber, sino que incansablemente hasta el cierre tiene la presencia de cantantes, los mejores de sus estilos.
Por ese motivo, el programa del aniversario incluye un concierto de celebridad cada mes, que en noviembre próximo incluirá al pianista Chucho Valdés, ganador de cuatro Grammy Latino, exposiciones de pinturas y hasta el secreto de la actuación de alguna que otra figura extranjera.
Como novedad, el trago de la casa –de siempre- tiene el nombre de “El orgasmo del gato”, a base de whisky, cremas y cacao.
Y para la primera jornada de celebración, llegó el español Joan Sardá, dueño de las bodegas Sardá, quien aportó sus vinos y mostró a este periodista su satisfacción por participar en el Aniversario, cuando sus negocios en Cuba le marchan muy bien, y sigue apostando por la Isla.

Un lugar con mucho que contar

El Gato Tuerto abrió sus puertas en 1960 debido a la iniciativa de Felito Ayón, un animador y fundador de la también famosa Bodeguita del Medio, restaurante emblemático del país, ubicado en La Habana Vieja.
Como objetivo estaba crear una tertulia de amor y dicha, y por ello en un inicio leían y vendían libros, discos, obras de arte y de paso se comía bien.
La planta baja estaba dedicada a trovadores, pianistas y cantantes, que en un rincón, al extremo de la barra, deleitaban a los noctámbulos. Para ese caso el restaurante estaba en la planta alta para no molestar a los comensales.
Sus paredes se ambientaron con obras de pintores cubanos como Amelia Peláez, Raúl Acosta, Mariano Rodríguez, Luis Mariano Pedro, Alberto Falcón, Tomas Marai y Raúl Tapia, con diseños de Evelia Piña y Frank Olorticochea, comentan los detalles de la época inicial.
Un periodista local, Rafael Lam, estudioso de la farándula y el arte, señala en un artículo que las descargas comenzaban al caer la tarde, e incluso se presentó en el lugar el primer disco de poemas de Nicolás Guillen (1902-1989), Poeta Nacional de Cuba.
En el Gato actuaron casi todos los artistas vinculados al Filing, un estilo de canción que como dice su palabra recarga la mano sobre el sentimiento: Elena Burke, Omara Portuondo, Moraima Secada, Lino Borges, César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, Frank Emilio, entre otros.
Para los años 70 del pasado siglo, el local fue cerrado y reabrió de 1980 hasta 1985. Luego volvió a ser remodelado y después se completó el Bolero más largo del mundo (76 horas) con la participación de 498 cantantes y dos mil 175 canciones del 21 al 25 de junio de 2001, dice Lam.
Y entre las ilustres figuras que visitaron al Gato se encuentran el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Cheo Feliciano, y los poetas cubanos Miguel Barnet y Pablo Armando Fernández, de una larga lista.
Por demás, el dramaturgo y poeta Virgilio Piñera (1912-1979) dedicó un poema al café concert (“En el Gato Tuerto hay una noche dentro de la noche…”). Se trata por tanto de un lugar muy especial del turismo cubano y de lo mejor de la cultura y la canción de esta Isla, ahora con 50 años.
rfc/

1 comentario:

Radka dijo...

Good day. You have a nice blog. Your country is beautiful. Good bye Radka.

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