
Por: Roberto F. Campos
. Una serie televisiva de ciencia ficción motivó a los científicos a crear aparatos de los que hoy disfruta la humanidad; sin embargo, la mayor novedad de esa saga está aun por aparecer, cuando muchos esperan la teletransportación y se preguntan ¿está cerca o lejos de ser realidad?.
La serie estadounidense de televisión Star Trek (Viaje a las estrellas) tiene entre sus méritos más reconocidos inspirar a los científicos a la hora de crear nuevos aparatos, como es el caso del celular de la actualidad.
Sin embargo, una de las novedades más interesantes de la obra está en la teletransportación, que ya generó intentos infructuosos entre muchos investigadores, mientras otros esperan su materialización en los próximos años.
Pero todo parece indicar, por una parte que el desarrollo de la humanidad podrá alcanzar tal invento, pero la otra cara de la moneda constituye la dificultad en estos momentos de lograrlo debido al avance tecnológico logrado hasta el siglo XXI.
Un invento complicado
Por una parte, los expertos consideran que para lograr esa teletransportacion es necesario tener un ordenador que en la actualidad aun no existe, sin embargo el inicio de la comprensión del tema radica en ¿qué es la teletransportación?
En el año 2264 la tripulación del USS Enterprise realizaba sus aventuras en el Universo y para saltar desde la nave a un planeta o hacia otra nave empleaban la teletransportacion.
Liderados por el Capitán Kirk, en la primera temporada, hicieron las delicias de pequeños y mayores durante muchos años, hasta el punto de inspirar a los científicos para la creación de aparatos tan útiles como el actual celular.
Además, también aparecieron la génesis de las Palm o computadoras de manos y las Tablet PC, entre otros artilugios.
Pero aun faltan más de 200 años, si tenemos en cuenta la fecha de la saga, para esa realidad y los investigadores ya dan los primeros pasos para lograr algo tan controvertido, hasta el punto de que para unos es posible y para otros no.
Teleportación, o teletransportación, constituye el proceso de mover objetos o partículas de un lugar a otro instantáneamente, sin usar métodos convencionales de transporte.
Literalmente quiere decir "desplazar a distancia", lo que puede ser entendido como un desplazamiento que se produce sin necesidad de establecer contacto físico directo con el objeto.
Estas son descripciones de la palabra en Wikipedia, la novedosa enciclopedia de Internet que permite un contacto interactivo entre los usuarios y que hace muchos años, cuando comenzó Star Trek, se podría imaginar como algo imposible.
Por otro lado, es bueno recordar que la serie de Gene Roddenberry comenzó a transmitirse en 1966 y llegó a tener seis temporadas y 10 películas convirtiéndose en la segunda saga de este medio mas larga de la historia, de la televisión y el cine, después de Dr.Who.
Y por otra parte, productores actuales pretenden estrenar una continuidad, precisamente en 2008. La cadena NBC la presentó, adelantándose en temas de tanta actualidad como la vida de la Tierra, la armonía, guerras, hambres, enfermedades, pobreza y humanidad, términos y problemas muy en boga.
Una historia a tener en cuenta
La palabra “teleportation” (“Teleportación” o "Teletransporte" en español), fue inventada por el escritor Charles Fort a principios de la década de 1930.
Este autor empleó el vocablo para una misteriosa desaparición y aparición en distintas partes del mundo.
Por demás teletransportación fue utilizada por primera vez por Derek Parfit, filósofo británico nacido en 1942 y especializado en temas de identidad, como parte de un ejercicio mental.
En la actualidad, pese a muchos intentos esta novedad solo fue posible a nivel de partículas elementales, mientras para la ciencia ficción se trata de codificar información acerca de un objeto, transmitirla a otro lugar –mediante una señal de radio- y crear una copia del original en el lugar de destino.
Además, está relacionado con la ubicuidad, o habilidad de estar presente en varios lugares al mismo tiempo, condición atribuida como tal a dioses.
Entonces, la narración mas temprana sobre el particular en la ciencia ficción data de 1877 con el cuento “The man without a body” (el hombre sin cuerpo) de David Page Mitchell, sobre un científico que descubre un método para desarmar átomos.
Y después, aparece un cuento en 1927, “The Disintegration Machina” (La máquina desintegradota) de Arthur Conan Doyle, donde también toca el tema de la teleportación.
Después de muchos devaneos, realmente el término se popularizo con la serie Star Trek, que en la actualidad tiene además muchos seguidores y objetos fabricados para los fanáticos de la ciencia ficción (startrek.com).
¿Realidad cercana?

El aparato de marras se nombra “transportador” y permite teleportar objetos y personas hasta un punto determinado, no muy distante
En teoría, existe una técnica de escaneo que permite determinar la posición de las partículas del objeto, desmantelarlo y enviarla mediante un rayo a un punto donde volverla a conformar.
Pero este proceso debe ser asistido por una computadora, aunque en la actualidad ese “invento” choca con el principio de la incertidumbre que impide localizar a una partícula elemental y mucho menos desmantelarla, refieren científicos.
Otra vía sería emplear un agujero de gusano artificialmente inducido, y permitir velocidades superiores a la luz.
Estas ideas no son privativas de Star Trek, sino también aparecen en otras películas como X-Men, o en juegos de computadoras como Quake o Half-Life, de ahí que hablamos de una idea moderna de algo que no conocemos en la práctica.
¿Realidades?
Pero existe un acercamiento de la ciencia a este asunto, pues en 2004 publicaron un curioso informe de Estados Unidos llamado “Teleportation Physics Study”, presentado por la página Web de la Federation of American Scientists (FAS).
Esta respetable institución científica tiene el aval de 67 Premios Nóbel.
Ese informe abarca temas científicos complejísimos, mediante ecuaciones y formulas matemáticas como estados cuánticos de la materia, teoría de cuerdas y universos paralelos. Y ¡Oh sorpresa! Teleportación.
Sin embargo, el documento también abarca fenómenos psicológicos, visión remota, y espionaje de grandes potencias como la estadounidense, la época soviética y hasta los nazis en una amalgama verdaderamente espeluznante.
Ya para 2005, la revista española Muy Interesante (muy interesante de verdad) publicó un artículo del reconocido experto en el campo de la física cuántica Antón Zeilinger, en el que ilustra su logro de teletransportar por medio de un túnel por todo el Danubio, por debajo, de un par de fotones entrelazados cuánticamente (600 metros).
Mientras, dos años después un equipo de la Agencia Espacial Europea consiguió una comunicación cuántica entre dos puntos separados por 144 kilómetros (entre las islas españolas de La Palma y Tenerife).
De esta manera demostraron que el efecto cuántico del entrelazamiento se mantiene a grandes distancias.
Otros adelantos

Por su parte, científicos australianos desmantelaron un haz de láser que contenía información específica y por un efecto denominado "acoplamiento cuántico" lo teleportaron un metro.
En este sentido, los físicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU, por su sigla en inglés) anunciaron que había desmaterializado un rayo láser en un sitio y lo había materializado en otro, a un metro de distancia.
El líder del equipo, Ping Koy Lam, dijo que hubo una cierta semejanza entre lo que logró su equipo y el traslado de gente en la serie de ciencia ficción Viaje a las estrellas, pero la realidad aún está a años luz de lograr desmaterializar humanos.
"En teoría no hay nada que nos detenga de hacerlo, pero la complejidad del problema es tan grande que nadie piensa seriamente en hacerlo ahora", dijo Lam quien trabaja en el tema desde 1997.
Pero transportar a un humano es una meta casi imposible, señalan otros científicos, pues el cuerpo humano está compuesto de millones de átomos cuantificados en una cifra de 27 ceros.
El otro asunto es la máquina a emplear que en nanosegundos debe destruirte y tu cerebro no recibiría ningún estímulo, esa misma máquina debe tomar toda la información sobre tu estructura a nivel atómico, enviarla entonces mediante ondas electromagnéticas.
Ese envío es a la velocidad de la luz de una cabina a otra, entonces la otra cabina te reconstruye como eras, átomo por átomo, también de manera indolora y en nanosegundos.
Aparecen dos opiniones al respecto: la máquina puede matar a la persona original y lo que reconstruye es un clon diferente, y el otro criterio es llegar a un simple proceso de destrucción y reconstrucción donde el clon sigue siendo la misma persona.
Para esto, los físicos deben crear una computadora cuántica para superar los aparatos actuales con una inmensa capacidad de memoria y a la vez la posibilidad de resolver problemas de una manera millones de veces más rápida.
Desde 1993, cuando los laboratorios de IBM en Estados Unidos expusieran sus principios teóricos sobre el tema, cerca de 40 laboratorios del mundo experimentaron sobre el particular.
Sin embargo, equipos de California y de Dinamarca fueron los primeros en realizar trabajos preliminares en teletransportación.
En esta secuencia el estudio Australiano, con investigadores de Alemania, Francia, China y Nueva Zelanda, fue el primero en una prueba exitosa.
Si las propiedades de las partículas cuánticas que componen un objeto son reproducidas en otro grupo de partículas, habría una duplicación precisa del objeto.
Por lo que sólo se necesitaría transmitir información acerca de las propiedades de las partículas, no las partículas mismas.
Este asunto pude generar, por tanto, computadoras con poderes cada vez más sorprendentes, a lo que muchos aluden una cercanía del traslado de este tipo.
Sin embargo, otros señalan a los juegos del austriaco Antón Zeilinger, de la Universidad de Viena, como uno de los más cercanos.
En 1997 el profesor Zeilinger mostró que las partículas de luz podían ser teletransportadas sobre grandes distancias simultáneamente.
Desde entonces, se lanzó la carrera para explorar el mundo impredecible de la física cuántica. En 1995 un equipo de físicos de Colorado enfriaron materia -273 grados centígrados-, casi cero absoluto, y observaron todos los átomos comportarse como uno.
En 2001 una física danesa que trabajaba en Massachussetts informó que había detenido un haz de luz por un segundo.
Pero el gran impulso resultó destinado a explorar condiciones en las cuales las cosas se producen instantáneamente.
Albert Einstein desestimó esta operación como "acción fantasmal a distancia", tal y como lo describió Paul Davies, físico de la Universidad Macquarie de Sydney.
Pero esta acción fantasmal ocurre todo el tiempo y no se podría usar para enviar información más rápido que la luz o transportar gente, explican los estudiosos.
Lo más actual del tema

Sobre lo más reciente del tema, se puede decir que físicos austriacos anunciaron la novedad del descubrimiento de un método de teletransportación en "estado real" y fuera de un laboratorio.
El grupo de austriacos, de la Universidad de Viena, anunció en la revista "Nature", que lograron teletransportar fotones (partículas de luz), a través de un tubo de fibra óptica de 600 metros de longitud, por debajo de las aguas del río Danubio.
Los estudiosos creen que tal logro será muy importante, pero consideran que por el momento la teletransportación sólo es posible para sistemas de comunicación digitales y de computación avanzada.
Y finalmente, seria necesaria una computadora cuántica capaz de solucionar los problemas, pero este artilugio pude tardar “tan solo” 100 años en crearse.
Esos ordenadores futuros conformarán la información en qubits, la versión cuántica de los bits digitales 1 y 0, que se utilizan en la actualidad.
Los resultados de los experimentos en Estados Unidos y Austria representan un gran progreso en la búsqueda de computadoras ultrarrápidas que podrán transmitir información a la velocidad de la luz.
Por lo tanto, aunque existe la esperanza de teletransportarnos, debemos esperar un poco, tan siquiera 100 años, para dar los verdaderos primeros pasos.
De cualquier manera estaríamos con más de 100 años de ventaja frente a la serie Star Trek, donde todo ocurre dentro de 256 años.
rfc/