Londres, 27 abr.2013. La industria turística británica aprovecha hoy con más fuerza que nunca su riqueza mítica y de fantasmas, esbozados en leyendas y la literatura, con la finalidad de atraer viajeros desde cualquier parte del mundo.Para turoperadores y agentes de viajes, personajes como Jack el Destripador o espíritus de castillos significan una atracción particular necesaria a aprovechar, para algunos con la finalidad de hacer reír, para otros como novedad histórico-literaria.
Precisamente, este 2013 se cumplen 125 años de los muy nombrados crímenes de Whitechapel que originaron la leyenda de Jack el Destripador, y esa macabra fecha permite la excusa para una visita a la Inglaterra violenta, y para conocer lugares embrujados.
