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miércoles, 12 de abril de 2017

Estadounidenses quieren navegar libremente a Cuba



Por Roberto F. Campos

La Habana. 12 de Abril de 2017. Los marineros recreativos estadounidenses quieren viajar libremente a Cuba e influir en su gobierno para que se levanten todo tipo de restricciones de Washington contra La Habana, dijo hoy el Comodoro José Miguel Díaz Escrich.
   Presidente del Club Náutico Internacional Hemingway de Cuba, Díaz Escrich mostró a este periodista su satisfacción debido a que el 21 de mayo próximo se cumplen 25 años de la fundación de su institución deportiva en la marina de igual nombre (oeste capitalino).
   Dijo que tienen un amplio plan para los festejos que incluyen 18 eventos de navegación con fuerte participación de estadounidenses, que están interesados en forzar a sus autoridades a eliminar restricciones comerciales y económicas contra Cuba por más de 50 años.
   Recordó que en la actualidad, los norteamericanos pueden visitar la isla no como turistas, sino acogidos a 12 categorías especiales determinadas por el Departamento del Tesoro.
   Considera que el aniversario del Club constituye momento ideal para demostrar las intenciones de amistad, amor al deporte, a la náutica y a la paz, tanto de su parte, como de los miembros del Hemingway.
   El Club está integrado por tres mil 53 personas de 73 países, cuando el 46 por ciento son estadounidenses (mil 397 marineros).
   Explicó que la celebración comenzó en enero con una regata de Cayo Hueso (Estados Unidos) hacia La Habana, y en febrero le siguió la San Petersburgo, también con partida desde esa nación del norte.
   La última mencionada se realizó hace 58 años, y en la versión actual participaron tripulantes cubano-americanos con residencia en Estados Unidos, y navegantes cubano-canadienses que viven en Toronto.
   El plan continuó con una largada desde Miami hasta la capital cubana y en abril ocurrió el Cruising World Rally con 60 barcos y 267 tripulantes, también estadounidense, además de la Sancti Dog Rally.
   El Comodoro espera que en los 18 planes mencionados participen 500 barcos estadounidenses, tanto de vela, como motor, y tienen previsto una carrera de lanchas rápidas.
   Otro de los novedosos proyectos consiste en una carrera para romper récord de velocidad desde Cayo Hueso a La Habana en una embarcación que despliega más de 140 millas por hora.
   Tal propuesta debe realizar solo una parada de una hora en esta urbe para retornar a Cayo Hueso, como lo estipula la Unión Internacional de la Motonáutica y la Organización de Embarcaciones de Poder de los Estados Unidos.
   Todos estos programas, confesó el ejecutivo, le hacen muy feliz porque se trata de un mensaje de amistad para el mundo entero y en particular para los vecinos septentrionales.
   Recalcó que la comunidad náutica norteamericana persigue en la actualidad presionar con estos viajes el levantamiento de todas las trabas, y que se pueda navegar libremente a este archipiélago.
   En ese sentido, el editor jefe de la revista Cruising World, Mark Pillsbury, confesó en La Habana que muchos de sus lectores quieren navegar hacia Cuba, país que consideró maravilloso.
/rfc

 


sábado, 30 de abril de 2016

Crecen expectativas por 66 torneo de pesca Hemingway




Por Roberto F. Campos

La Habana, 29 abr. 2016 Las expectativas por el 66 Torneo Internacional de Pesca de la Aguja Ernest Hemingway crecen por días, cuando es posible que participen unos 100 barcos, consideraron hoy oficialmente.
   El Comodoro del Club Náutico Internacional Ernest Hemingway, José Miguel Díaz Escrich, mostro su optimismo en cuanto a esta edición del certamen (13 al 18 de junio próximo).
   Abierto en 1950 en vida del novelista estadounidense, la competencia es una de las más antiguas del mundo y puntea para una lid piscatoria que abarca varios puertos del mundo.
   Para el experto, esta será una buena oportunidad para la náutica recreativa y es muy probable que participen alrededor de 87 botes solo de los Estados Unidos, por lo que sumados los pescadores que tradicionalmente acuden pueden llegar a 100 embarcaciones.
   Estas declaraciones ocurren cuando faltan unas pocas horas para realizarse en esta capital la 36 Feria Internacional de Turismo FITCuba 2016, en la que tomará parte un amplio grupo de turoperadores y agentes de viajes, y representantes de líneas aéreas de los Estados Unidos.
   Significó Escrich, que se trata de un momento que permite exhibir las potencialidades náuticas de la isla con bellas bahías y recalas, playas y una bien conservada vida marina.
   En su expectativa está que la isla pueda ser en un futuro próximo uno de los destinos más significativos para este tipo de prácticas en el Caribe.
   No obstante refirió la necesidad de incrementar las infraestructuras y la preparación del personal que trabaja tanto en los puertos como quienes atienden a los pescadores en las diferentes fases competitivas y marineras.
   El Comodoro es represente de la Asociación Internacional de la Pesca Deportiva (IGFA), desde hace 16  años, entidad con fuerte nexo con el torneo y la náutica cubana.
   Significó el entendido, que el Club Hemingway que dirige (ubicado en la marina de igual nombre en el oeste capitalino) aparece el 21 de mayo de 1992 con 28 socios de 10 países y solo uno era de los Estados Unidos.
   En la actualidad, suman dos mil 723 socios de 65 naciones, cuando más de mil son norteamericanos. Recuerda que en los Estados Unidos existen unas 11 mil marinas.
   A la edición 66 de Torneo acuden además italianos, españoles, británicos, franceses, y por primera vez angolanos, lo que agranda la nómina de la competencia, entre otras nacionalidades.
/rfc

 


viernes, 30 de octubre de 2015

Más de 60 mil yates estadounidenses podrían visitar Cuba

Club Ernest Hemingway de Cuba en parina del propio nombre, La Habana


Por: Roberto F. Campos

La Habana. 30 de Octubre de 2015. El Comodoro del Club Internacional Hemingway, José Miguel Díaz Escrich, dijo hoy que en caso de levantarse todas las medidas de viajes, podrían visitar a Cuba más de 60 mil yates estadounidenses por año.
   Díaz Escrich relató este viernes que en lo que resta de este 2015 llegarán a esta isla, solo de Estados Unidos, dos regatas, la Pensacola-La Habana (31 de octubre al 8 de noviembre) y la Cayo Hueso-La Habana (17-21 de noviembre).
  En el primer caso acumulará más de 200 personas incluyendo los que vendrán por mar y otros visitantes que viajarán por aire para participar en ese encuentro, en el que tomarán parte 23 barcos de cinco clases, incluida la categoría Multicasco.
   Esta sería la mayor presencia de norteamericanos en una regata sin contar 1999, cuando estuvieron en Marina Hemingway -donde se encuentra el Club de Díaz Escrich-, mil 500 estadounidenses, por vía marinera, cuando atracaron allí 404 barcos de recreo, 350 norteamericanos.
   En los 23 años de fundado el Club Hemingway (principal impulsor de la náutica recreativa en Cuba), nunca apareció una expectativa como en el presente, cuando incluso están previstas para 2016 la realización de 11 regatas, solo desde Estados Unidos.
   De ahí que los estimados tengan la previsión de más de 60 mil barcos de este tipo en caso de que se levanten totalmente las restricciones de viajes de Washington en perjuicio de los navegantes de ese país y el turismo cubano.
   Realizó esta salvedad, pues en la actualidad pese a las flexibilizaciones debido a la reanudación de relaciones diplomáticas entre las dos naciones, aún a los yatistas exige el Departamento del Tesoro tener un ilógico permiso de exportación de naves de recreo.
   Sin ese documento no pueden navegar hacia La Habana, de ahí que muchas más personas y sus barcos queden sin poder participar en estas regatas, significó el Comodoro.
   En lo que va de año ocurrieron las regatas Havana Challenge con 20 botes, la Bone Island Race con cuatro embarcaciones, el récord de Roger Kluh de velocidad en la lancha Apache Star, con una tripulación de dos norteamericanos y la travesía en Kayak La Habana-Key West.
   Las anunciadas para noviembre incluirán exhibición de embarcaciones en el litoral del malecón habanero y entrada en la Bahía de la capital, además de la firma de convenios de amistad entre el Club Hemingway y los de los visitantes.
   Significó que una preocupación primordial en los tratos con los amigos yatistas está en la preservación del medio ambiente. Dijo además que estos anuncios no incluyen a los torneos de pesca como el Ernest Hemingway de cada año, y otros que se planean.
   Tampoco anotó proyectos y viajes de yatistas de otros países como Francia y España, lo que todo sumado indica un auge de la náutica recreativa en este archipiélago.
   Para 2016 prevén las regatas La Concha, una de Miami, Sarasota, Tallship Challenge, Havana-Challenge, Cortés, Storm Trysail, desde Texas, Punta Gorda, Pensacola, y Havana Thunder Challenge, todas desde los Estados Unidos./rfc




viernes, 12 de septiembre de 2014

Turismo y celebridades. ¿Turismo cubano en la mira?, a propósito de los nietos de Hemingway

Patrick, a la izquierda, y su hermano John
Club Hemingway Internacional de La Habana




Por: Roberto F. Campos

. Cuba constituye desde hace mucho tiempo foco de atención para las celebridades, debido sobre todo a su cultura, música y danza, lugares maravillosos e incluso contradicciones, de ahí que la visita de los nietos del novelista Ernest Hemingway traiga a la mente la mejor manera de resolver conflictos.

  La visita del 7 al 13 de septiembre de los nietos del novelista estadounidense Ernest Hemingway, además de llamar la atención sobre el turismo cubano, también pone sobre el tapete las relaciones entre Washington y La Habana, donde la industria recreativa es punto de partida y final.
Encuentro en el poblado de Cojímar
   De una parte está la inusitada presencia aquí de celebridades, algunas que llegan de manera directa y publica como este caso, y otras de soslayo, hasta el punto de que personajes como Arnold Schwarzenegger, Whoopi Goldberg, Jack Nicholson, Steven Spielberg, o Jim Belushi, entre otros muchos más, en su momento llegaran.
   Algunos casi de incognitos (muchos a la sobra del tabaco cubano, o simplemente tener una taquilla de habanos en la Fábrica de Partagás), o fueran recibidos, como en el caso de Spielberg por el líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro.
   Pero este caso que nos ocupa, de los nietos de Hemingway John y Patrick, tiene la madeja de significar cabezas visibles de un equipo de 16 estadounidenses que manifiestan el deseo de protección de las especies marinas en el Estrecho de la Florida, mediante un tratado de hace tres años.
   Incluye la nómina, biólogos, pescadores, oceanólogos, y el patrocinio de importantes organizaciones.  La comitiva viajó con licencia del Departamento del Tesoro y la visita fue organizada por el Latin America Working Group Education Fund (Lawgef) y la Conferencia Pugwash sobre Ciencias y Asuntos Mundiales, ubicadas sus sedes en Washington.
Embarcadero de Marina Hemingway
   Pugwash, por demás, constituye una entidad que aprovecha a personalidades para resolver conflictos, y ese bien puede ser el caso de las medidas restrictivas comerciales y económicas de Estados Unidos contra Cuba por más de 50 años que muchos consideran obsoletas, sobre todo en el tema de los viajes y el turismo.
   Incluso, los nietos declararon su apoyo a la amistad entre cubanos y estadounidenses, al ser consultados durante esa visita por este periodista.
   En un aparte del apretado programa que desarrollaron en este país, Patrick señaló que la política del gobierno de su país hacia Cuba a largo plazo no ha sido buena ni tiene buenos resultados, está completamente obsoleta, y sin uso alguno.
   La amistad entre ambos pueblos las considera como punto de partida para un futuro, cuando existen muchas cosas que los Estados Unidos pudieran aprender de Cuba, reflejó el visitante.
   Patrick, fotógrafo de profesión y quien ya estuvo en cinco ocasiones en Cuba, reveló que tiene familiares aquí en referencia a amigos de hace 10 años, incluso alguien que le sirvió en varias ocasiones como asistente para su trabajo.
   Dijo que hasta ahora en todos sus viajes a Cuba nunca encontró a nadie que tuviera sentimientos negativos contra su país, por lo tanto no tiene ningún sentido tener sentimientos negativos en contra de Cuba.
   Aspira, confesó, a preparar algún libro o exposición fotográfica a partir de las imágenes captadas en este archipiélago, pues ya conoce La Habana, Camagüey, San Francisco de Paula (donde está el Museo Hemingway), Cojímar y Matanzas.
  Por su parte, John evitó temas políticos, pero celebró la arquitectura de La Habana Vieja y el carácter de los lugareños, apreciaciones de un primer viaje a la isla.
  John es escritor, y tiene varios volúmenes entre ellos Los Hemingway, una familia singular, publicado por la editorial Planeta, cuando entregó un ejemplar al Comodoro José Miguel Díaz Escrich, principal anfitrión, en una ceremonia del Club Náutico Internacional Hemingway de Cuba.
   Dijo que nació en Miami y allí creció, pero siguió los pasos de su abuelo al tener una vida activa que le llevó por Europa, Italia, España y Francia.
Al centro el Comodoro Escrich con la delegación visitante
   Incluso corrió 15 veces delante de toros en España, en los Sanfermines de Pamplona, algo que calificó de muy riesgoso.
   Durante esta visita está por primera vez en Finca Vigía, en la casa que habitara su abuelo en San Francisco de Paula. Gusta de la pesca de la aguja y al Fly (mosca) y ya compitió en varios torneos.
   Dice que los cubanos constituyen un pueblo muy acogedor y trabajador y reiteró que en el grupo de su visita vienen biólogos estadounidenses que tienen un proyecto para buscar de común con sus colegas cubanos métodos para proteger mejor a los peces del Estrecho de la Florida.
   Tales declaraciones, conjugadas con las biografías de los restantes acompañantes en la visita, además de poner en el tapete los asuntos de viajes y el turismo, también anidan el deseo de muchos comerciantes y estadounidenses en general de que existan relaciones normales entre ambos países.
   Ese deseo incluso se reitera en eventos donde aparezca una delegación estadounidense como en su momento en las bolsas comerciales, como la Feria de La Habana FIHAV o en citas turísticas y encuentros bilaterales de diferente tipo.
Jeffrey, el jefe de la delegación estadounidense
   Por tanto, esta visita de los nietos del escritor constituye una arista de varios filos, por supuesto todos beneficiosos a la larga para ambas partes, y signo de paz, como en realidad lo destila el turismo por los cuatro costados allí donde llegaran sus aldabonazos.
  
LOS NIETOS EN UNA CUBA MUY TURÍSTICA

   John y Patrick, por tanto, otorgan espaldarazo al criterio de que el turismo constituye una industria de paz y alternativa frente a los conflictos.
   Luego de más de 50 años de diferendo entre Estados Unidos y Cuba, esta visita constituye otro intento de bocanada de aire fresco, o por lo menos advertencia al cambio constructivo.
   Oficialmente, ambos nietos del novelista llegaron para celebrar los 60 años de la entrega del Premio Nobel de Literatura a su abuelo (1954) y los 80 de la compra del yate Pilar, que ahora está posado en una piscina seca del Museo Hemingway, en Finca Vigía, San Francisco de Paula (casa comprada en 1939)
   Siempre, los mejores emisarios de paz son precisamente los escritores, ambientalistas, científicos y personas relacionadas con el mundo cultural, y en este caso el tema se refuerza, cuando se trata de familiares de alguien que en vida dijera ante la televisión que se consideraba “un cubano sato”, precisamente cuando lo entrevistaron en ocasión de recibir la medalla de ese Premio (atesorada en Cuba)
   Como otro dato adicional, John reside en Montreal (Canadá) y su hermano en Vancouver, y Jeffrey H. Boutwell, el jefe del grupo y secretario de US Pugwash, elogió que en el primer acto del programa, la visita al poblado marinero de Cojímar, el contacto fundamental fuera con el pueblo y no con autoridades propiamente.
   Allí depositaron una ofrenda floral, en medio de un gentío, en el busto de su abuelo, escultura sumamente interesante, pues fue fundamental el aporte de La Cooperativa de Pescadores de Cojímar, entre quienes estaban los mejores amigos del escritor (la medalla del Nobel la donó Hemingway a estas personas).
Los nietos a su llegada a Cojímar
   La idea la esbozó el periodista y escritor Fernando G. Campoamor (fallecido), amigo del autor, y quien en el periódico El Mundo, sugirió la idea del busto, en 1962, que finalmente seria obra del escultor local Fernando Boada.
   Pero lo novedoso, es que los humildes pescadores de Cojímar reunieron todo el bronce posible de paletas y anclas para que el artista tuviera material a la hora de confeccionar esa obra que ahora mira al mar con insistencia.
   Los nietos de Hemingway (1899-1961, los 60 época del inicio de la rigidez con Cuba) renuevan una amistad que duro más de 20 años del novelista, no precisamente con la elite insular, sino con pescadores, de ahí que aún quienes no le conocieran le veneran por su desenfado y amistad para este archipiélago.
   De paso, esta visita remarca a la náutica recreativa, y la pesca, bajo el principio ambientalista de marcar y soltar (tag and release) y el desarrollo de un turismo que ya atrae por año a más de dos millones de visitantes de todo el mundo.
   Además, los nietos del escritor, recibieron durante su visita la condición de Miembros de Honor del Club Internacional Hemingway de Cuba.
   El Comodoro de dicho club, José Miguel Díaz Escrich, entregó sendos carnés que les identifican con tal reconocimiento, y destacó a su abuelo como símbolo de la amistad entre estadounidenses y cubanos, sobre todo de ambas comunidades de yatistas.
El Comodoro Escrich en Cojímar con los visitantes
   Díaz Escrich resaltó los lazos entre los pueblos de ambos países durante la ceremonia de agasajo a los nietos, efectuada en la propia sede del Club, en la Marina Hemingway, zona oeste de La Habana, un rincón que en su momento tuviera las miras de la mafia estadounidense.
   Recordó que en ese poblado (Cojímar) todavía viven tres personas que cuando se filmó la película El viejo y el mar en los años 50, eran niños que atendían a Hemingway durante el rodaje y tiene anécdotas muy interesantes narradas a los nietos del novelista.
   La entrega de Miembro de Honor resultó un acuerdo de la directiva del Club (creado en 1992), y los botes que participaron en la navegación resultó un préstamo de afiliados a esa institución, en cuya nómina aparecen empresarios y diplomáticos extranjeros.
   El programa, por demás, incluyó un encuentro con el escritor cubano Leonardo Padura en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), artista que en sus laureadas novelas policiacas enfoca lo más crudo posible la realidad cubana, quien por demás incluso crítico de la vida y obra de Hemingway.
   Y completó el recorrido encuentros en el Acuario Nacional, La Universidad de La Habana, la escuela de pintura San Alejandro, recorridos por La Habana Vieja, y una estancia significativa en el Hotel Ambos Mundos (alojamiento) precisamente donde Hemingway le tomó cariño a Cuba.
   John Patrick (escritor) y Patrick Edward (fotógrafo), son hijos de Gregory Hemingway (1931-2001) y nietos de Pauline Pfeiffer (1895-1951) segunda de las cuatro esposas del novelista.
   De cualquier manera, la visita de los nietos a Cuba bien puede ser un granito, pequeñito, de arena en esa gran playa necesaria de la solución de los desacuerdos y políticas erróneas.
/rfc











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