Por Roberto F. Campos
La Habana.- Como
fórmula ineludible, los principales líderes de la industria turística mundial
anteponen este sector a los conflictos, y la califican hoy como un valladar
ante los problemas, incluso las crisis económicas.
Tales
afirmaciones se repiten, en medio de las preocupaciones de los analistas por el
impacto a nivel global de la crisis de deuda que se enseñorea desde 2008,
considerada por algunos como solucionada, mientras otras voces aún ven el filo
de esa Espada de Damocles.
Pese a que hasta
la redacción de este comentario faltan los datos finales de 2013, para todos
los expertos es totalmente cierto que el turismo va por buen camino y puede –así
lo demuestra- paliar los problemas y erigirse en una barrera contra problemas
humanos como los conflictos bélicos o fenómenos atmosféricos.
